Orgullo de Agave
Por: Tomás Miranda Hagar
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Orgullo de Agave se celebra cada 24 de julio como parte del Día Internacional del Tequila, una fecha que reconoce el valor cultural, económico y simbólico de una de las bebidas más representativas de México. Este destilado, hecho a partir del agave azul, no solo ha conquistado paladares en todo el mundo, sino que ha convertido a regiones como Jalisco en destinos clave para el turismo nacional e internacional.
La ruta del tequila, reconocida por la UNESCO como Patrimonio Mundial, atraviesa paisajes agaveros que mezclan tradición, historia y hospitalidad. Municipios como Tequila, Amatitán y Arenal en Jalisco, así como algunos puntos de Guanajuato, Nayarit y Michoacán —donde también se produce tequila con denominación de origen— han desarrollado toda una infraestructura turística en torno a esta bebida. Experiencias como recorridos por fábricas, catas, talleres de mixología y trenes temáticos hacen del tequila un símbolo de identidad y un motor de desarrollo económico regional.

Celebrar con orgullo también es hacerlo con conciencia: el tequila merece respeto, historia y responsabilidad.
Pero Orgullo de Agave no se limita a lo festivo. También invita a reflexionar sobre el consumo responsable. El tequila es una bebida con alta graduación alcohólica y, como cualquier otro destilado, su abuso puede tener consecuencias graves para la salud física y mental, así como para la seguridad en contextos sociales. Promover una cultura del disfrute consciente, sin excesos ni conductas de riesgo, es fundamental para preservar su valor cultural sin convertirlo en un problema de salud pública.

Además, es importante desmitificar la idea de que “beber más es celebrar mejor”. En realidad, el respeto por la bebida implica conocerla, apreciarla y compartirla desde el entendimiento de su historia y su elaboración artesanal. Elegir productos de calidad, apoyar a productores locales y educarse sobre las diferencias entre un tequila blanco, reposado o añejo, también forma parte del orgullo de ser parte de esta tradición.
Orgullo de Agave no es solo una fecha para brindar, sino una oportunidad para valorar el trabajo de generaciones de maestros tequileros, la riqueza de los suelos mexicanos y el papel del turismo como puente entre cultura, economía y experiencia. Porque detrás de cada copa bien servida, hay una historia que merece ser contada con orgullo y con responsabilidad.

También podrás leer el artículo anterior de Tomás Miranda aquí: Justicia y Futuro


