Pregúntale a tu madre
Por: Diana Cauich
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Pregúntale a tu madre. ¿A quién no le ha pasado? Quieres ir a una fiesta o salir un rato con los reales. Entonces vas con papá para pedir permiso, pero él responde con el clásico: “Pregúntale a tu madre”.
En el artículo pasado hablamos sobre cómo heredamos el mood de mamá. Sin embargo, la genética del comportamiento y las manías de papá tampoco se quedan atrás. Aunque nos cueste aceptarlo, muchas veces terminamos reflejando sus hábitos de mamá. Así como sus frases y hasta sus gestos. Pregúntale a tu madre, es una pregunta que normalmente hacen los padres a los hijos.

Pregúntale a tu madre: Las señales de que te estás convirtiendo en tu papá
Estás en casa, guardas un tornillo milimétrico y un pedazo de cable pelado en un cajón mientras dices en voz alta: “Esto seguro sirve después”. Contrario a lo que crees. Por el contrario mamá, no pierde la cordura. Simplemente se activó la actualización de software que, oficialmente, te convierte en tu papá.
El famoso “efecto espejo” llega tarde o temprano. Todos terminamos copiando algunos hábitos del hombre que nos enseñó a andar en bicicleta.

Pregúntale a tu madre…El catálogo de manías cotidianas
Para papá, un fin de semana libre no significa descansar. Al contrario, la imagen de mamá, representa la oportunidad perfecta para arreglar una fuga inexistente o colgar ese cuadro que lleva semanas esperando. Por ello la frase Pregúntale a tu madre…
Y ni hablar de su lugar feliz porqe se siente como mamá. Él no quiere ir a la playa; quiere recorrer el pasillo de herramientas. Su hobby favorito es comprar equipo nuevo, aunque ya tenga tres desarmadores idénticos. Siempre habrá uno “mejor”, con mango ergonómico y de la marca más resistente. Para él, es prácticamente un juguete nuevo.
Por supuesto, papá también tiene esa caja misteriosa donde guarda herramientas, cables y objetos raros bajo la promesa de que “algún día harán falta”. Lo más divertido es que, cuando necesitas un tornillo específico, él sonríe orgulloso, abre la caja y lo encuentra de inmediato. Sí, siempre tuvo razón.

Cuando empiezas a actuar igual que él
Pero el espejo no solo refleja la obsesión por las reparaciones. También se apodera de nuestro cuerpo y nuestras costumbres. Pregúntale a tu madre, es cuando tiene tu padre dudas, pero…¿Te has descubierto viendo televisión con los brazos cruzados y soltando un suspiro pesado? ¿O usando el dedo índice para picar la pantalla del celular como si fuera una máquina de escribir? Felicidades, el proceso ya comenzó.
Ni hablar del diccionario de frases que juraste nunca repetir, como el clásico: “¿Crees que el dinero crece en los árboles?” o el legendario “Pregúntale a tu madre”.
Verte al espejo y notar que actúas igual que él es, en el fondo, un acto involuntario de amor, respeto y admiración. Adoptar sus mañas es una manera de mantener vivo su legado en nuestra rutina diaria.
En este Día del Padre, celebramos a los autores de nuestros mejores hábitos. ¡Feliz día a los originales… y también a los remixes!
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