¿Por qué nos gusta sentir miedo? La ciencia responde
Por: El tío Geo
Geovani Gamboa
Geovani Gamboa
Geovani Gamboa

Estás viendo una película. Sabes que algo aparecerá detrás de esa puerta. La música cambia. Tu corazón se acelera. Quieres taparte los ojos… pero sigues mirando. Entonces surge una pregunta: ¿por qué nos gusta el terror y sentir miedo si nuestro cerebro intenta protegernos del peligro? La respuesta está en una mezcla fascinante de supervivencia, emoción y entretenimiento.

Sentir miedo con las películas de terror, qué pasa en tu cerebro
Tu cerebro activa la alarma
El miedo es una respuesta que ayuda a reaccionar ante posibles amenazas. La amígdala cerebral participa en el reconocimiento y procesamiento del miedo. También intervienen otros sistemas y regiones del cerebro.
Por eso, una escena terrorífica puede provocar cambios físicos reales. El sobresalto aumenta y nuestro cuerpo entra en estado de alerta, aunque racionalmente sepamos que estamos viendo ficción. Tu cerebro básicamente dice: “¡Peligro!”. Mientras tanto, otra parte de ti sabe que estás a salvo. sentir miedo con las películas de terror, qué pasa en tu cerebro
Miedo sí, pero con control
Aquí aparece el miedo recreativo. Buscamos voluntariamente experiencias aterradoras porque existe una distancia entre la amenaza ficticia y un peligro verdadero.
Un estudio realizado con 110 visitantes de una atracción de terror encontró algo curioso. La diversión alcanzaba su mejor punto con niveles intermedios de miedo. Demasiado poco podía resultar aburrido. Demasiado podía dejar de ser agradable.
Es el famoso sweet spot: sentir miedo suficiente para emocionarte, pero no tanto para querer escapar de verdad. Investigaciones posteriores también han estudiado este equilibrio entre miedo y diversión.

Por qué nos gusta sentir miedo Lo qué pasa en tu cerebro con las películas de terror
¿Por qué disfrutamos las películas de terror?
El suspenso también importa. Una película crea tensión mientras esperamos que ocurra algo. Cuando finalmente conocemos el desenlace de una amenaza, esa tensión puede transformarse en alivio y disfrute.
Además, no todos disfrutamos el terror de la misma manera. La búsqueda de sensaciones puede relacionarse con una mayor preferencia por el género, aunque los estudios no siempre encuentran resultados consistentes. Por eso tu amigo puede amar los jumpscares mientras tú quieres abandonar la sala.
Asustarte puede ser parte de la diversión
Las películas de miedo convierten una emoción diseñada para protegernos en entretenimiento controlado. Así que este Halloween, cuando escuches un ruido detrás de ti, recuerda algo: sentir miedo puede ser divertido precisamente porque sabes que el monstruo no es real.

Aunque… ¿Seguro que ese ruido venía de la película?
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