La humanidad no está preparada para la verdad
Por: Iliana Pluma
Iliana Pluma
@IlianaPluma
@ilianapluma

La humanidad : Una reflexión incómoda
La humanidad no está preparada para la verdad. A veces me pregunto si de veras queremos conocer la verdad…

La humanidad no está preparada para la verdad. Pero ¿qué es la verdad, según Sócrates…? La verdad no es un conocimiento ya hecho, sino una búsqueda continua y un proceso de descubrimiento a través del diálogo y la reflexión crítica. Esta palabra se identifica con el bien moral, de modo que quien conoce actuará correctamente, mientras que el mal se debe a la ignorancia. O si solo queremos reafirmar lo que ya creemos. En un mundo saturado de información, datos, “hechos” y versiones, creo que hay algo mucho más profundo: la verdad, con mayúsculas, sigue siendo insoportable para muchos.
¿Por qué? Aceptar la verdad muchas veces derriba estructuras internas. Y eso duele para La humanidad

¿Qué significa “la verdad”?
No hablo solo de conspiraciones o verdades científicas ocultas. La humanidad se habla de verdades personales, existenciales. ¿Cómo, por ejemplo?
- Que no somos el centro del universo.
- Que nuestra vida tiene un límite, y no todo se puede controlar.
- Que no hay garantías absolutas en el amor, la fe o el éxito.
- Que muchas veces nos autoengañamos para sobrevivir emocionalmente.

¿Por qué no estamos preparados?
La verdad incómoda, rompe certezas y muchas veces nos deja vulnerables. Elegimos mentiras bonitas, teorías reconfortantes o rutinas vacías porque enfrentarse a lo real —tal como es— puede ser demasiado para nuestro ego, para nuestro miedo y para nuestra necesidad de seguridad.
Según estudios en psicología cognitiva La humanidad (como los de León Festinger sobre disonancia cognitiva), las personas tienden a rechazar información que contradice sus creencias, incluso si es evidente. Preferimos tener razón para vivir.

Vivimos rodeados de filtros
Vivimos en un mundo de filtros mentales, emocionales, sociales. Nos mostramos felices, exitosos, “bien”. Pero dentro de muchos cargamos con verdades no dichas: inseguridades, vacíos, decisiones mal tomadas, caminos que no queremos seguir.

¿Y si enfrentarlas fuera el primer paso para liberarnos? Nos leemos en el próximo artículo … CHAO.



