Lechuga de mar en Bacalar

Implementan IBANQROO y Ayuntamiento de Bacalar acciones de control de la lechuga de mar en el Parque Ecológico Estatal Laguna de Bacalar
La lechuga de mar en el Parque Ecológico Estatal Laguna de Bacalar está dando de qué hablar, e IBANQROO pone manos a la obra. Y no precisamente por algo cool. Actualmente, autoridades y comunidad se están poniendo las pilas para frenar esta especie invasora que amenaza el equilibrio natural del lugar.

Además, el Instituto de Biodiversidad y Áreas Protegidas del Estado de Quintana Roo (IBANQROO) y el Ayuntamiento de Bacalar unieron fuerzas en acciones reales. Todo esto ocurrió durante el Día Mundial del Agua, donde el objetivo fue claro: cuidar la laguna más icónica del Caribe mexicano.
Por si no lo sabías, la famosa “lechuga de mar” (sí, esa plantita que suena inofensiva) puede volverse un problema serio. Y justo ahí entra el tema de la conservación de los ecosistemas, algo que hoy importa más que nunca.

Acción contra especies invasoras
Primero, hay que decirlo: la participación fue clave. Ciudadanos, estudiantes y organizaciones se sumaron con toda la actitud. También participaron el Comité de Guardianes Comunitarios, la SEMA, el Instituto de Ecología de la UNAM, CONAFOR y asociaciones civiles.
Durante la jornada, se logró remover vegetación invasora en 60 metros cuadrados. Específicamente, se trató de Scaevola taccada, conocida como lechuga de playa.

Participación comunitaria en limpieza
De acuerdo con Javier Alberto Carballar Osorio, director del IBANQROO, esta planta crece rapidísimo. Además, se adapta a todo. Por eso, desplaza a especies locales sin pedir permiso.
En consecuencia, compite por luz, agua y nutrientes, afectando directamente a la flora nativa. Incluso, altera la dinámica natural del ecosistema. Y sí, también impacta a los animales, ya que cambia la interacción con polinizadores.
Por lo tanto, controlar estas especies invasoras no es opcional, es urgente.

Un esfuerzo en equipo real
Por otro lado, el Ayuntamiento de Bacalar también compartió avances. Según Romel Cano Álvarez, ya se logró un 22% de progreso en la limpieza de la zona afectada.
Esto significa que se está trabajando sobre una superficie de 265 metros cuadrados. Sin embargo, aún queda camino por recorrer. Además, se recomendó continuar con las jornadas de limpieza. Igualmente, se busca reforzar la vigilancia para evitar que la planta vuelva a crecer.
Pero aquí viene lo importante: la ciudadanía juega un papel clave. Evitar usar esta planta en jardines o zonas costeras puede marcar la diferencia. En cambio, se promueve usar flora nativa.

Todo esto forma parte de una estrategia más grande impulsada por el gobierno de Mara Lezama Espinosa, enfocada en la conservación de los ecosistemas.
En resumen, la lucha contra la lechuga de mar en el Parque Ecológico Estatal Laguna de Bacalar es un trabajo en equipo. Y sí, cada acción cuenta para proteger este paraíso natural.

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